En 1994, el centro de arte La Fábrica de Abarca de Campos (Palencia) exhibió la instalación conjunta de Concha Jerez y José Iges tiulada “Inventario”. Junto a diversas intervenciones de carácter visual, los artistas utilizaron la grabación sonora empleada anteriormente en “Force In”, con la única salvedad de que realizaron ahora una ligera modificación aplicada a las fechas. En primer lugar, la palabra “inventario” ya hace referencia a cierta idea de memoria, que en esta ocasión se centró en el sótano del citado centro de arte, que aún conservaba restos de maquinaria dedicada a la molienda eléctrica de harinas. José Iges y Concha Jerez se plantearon trabajar sobre la idea de inventario debido a la existencia en el sótano de dichos restos fabriles, y de hecho la decisión de intervenir este lugar vino marcada por una presencia más evidente de toda esta maquinaria. A partir de ahí, dieron la vuelta a la idea de memoria, entendida en “Force In” como fuerza interior de un castillo, y ahondaron en una desacralización de la misma, lo que no implica necesariamente cierto rechazo, pues en realidad de lo que se trataba era de un acercamiento iconoclasta. No deja de ser significativa la reutilización de los cristales que tiempo atrás recubrieron las ventanas de la fachada del Teatro Calderón de Valladolid, que al incluir grafismos relacionados con el teatro incidieron en un elemento de memoria colectiva que tuvo su necesario contrapeso en la memoria personal de la artista (en lo que se refiere a unos cristales que habían formado parte de una instalación suya anterior).

Flores, Alberto; (2005) Intervenciones, Instalaciones Visuales e Instalaciones Sonoras de Concha Jerez, (tesis doctoral). Universidad de Extremadura. Facultad de Filosofía y Letras, Departamento de Historia del Arte, Cáceres. Tomo I, p. 132-133.

 

Aprovechando el sótano, con los restos de maquinaria incluidos de la parte de edificio dedicada a la molienda eléctrica de harinas, esta obra se desplegaba con elementos visuales y sonoros que interactuaban narrativamente entre sí con aquellos.

 

En la parte sonora, un CD en función de repeat -lo que garantizaba su escucha sin fin- reproducía ese conjunto sonoro integrado por nombres, paisajes acústicos diversos y años que conformaba “Force In”, si bien en este caso la cifra de años iba de 1492 a 1994.

 

Por lo que correspondía a la parte visual de la obra, se intervenían las diez bases de asentamiento de los motores de molienda, formando con letras de plástico doradas el título de la obra: Inventario. Otra intervención utilizaba espejos de plástico con escritos ilegibles, pertenecientes a una obra anterior. Además, doce luces giratorias de emergencia constituían la única iluminación del espacio. Y finalmente, una última intervención estaba integrada por doce elementos a modo de carteles, realizados a con espejos sobre los cuales aparecían siempre, en transparencia, dos tipos de imágenes dialécticamente relacionadas: unas extraídas de fotografías de prensa y otras de los Desastres de la Guerra de Goya, atravesadas con frases relativas a 1994 como año internacional de actitudes como la intolerancia o la xenofobia.

 

 

 

Concha Jerez / José Iges, 1995