Instalación InterMedia/Intervención. Kunstlerinnen des 20. Jahrhunderdts. Comisarios: Renate Petzinger & Volker Rattemeyer. Museum Wiesbaden (Alemania).

 

          

Fachada intervenida del museo Wiesbaden (Alemania).

 

Obra In Situ que “intervenía” toda la fachada principal del Museum Wiesbaden formando con el conjunto de la misma, una obra única, realizada para la exposición KUNSTLERINNEN DES 20. JARHUNDERDTS  (“Artistas del Siglo 20”)

En la concepción de la obra se profundizaba en tres conceptos de tiempo: TIEMPO REAL, TIEMPO VIRTUAL y TIEMPO MENTAL,  que se planteaban como medida límite de un lugar concreto, el MUSEO versus la CIUDAD  de Wiesbaden.

Goethe as a Voyeur ( detalle fachada)

La obra se desarrollaba en tres grandes Intervenciones:

Una que se centraba en la puerta principal alrededor de la estatua de Goethe y que mediante el uso en el exterior de una cámara de video situada en el hombro de Goethe y en el Hall interior de entrada de dos cámaras de seguridad, transmitía constantemente el TIEMPO REAL  a través de diversos monitores situados en el exterior y en el interior, interactuando con los textos situados sobre dichos monitores y en los espejos de los contrapeldaños de la escalera de entrada, relativos a los tres conceptos de tiempo anteriormente mencionados.

La segunda gran Intervención se desarrollaba en las veintiséis ventanas de la segunda planta del edificio. Estas aparecían, detrás de los cristales, totalmente recubiertas con espejos de plástico con imágenes fotográficas transparentes, adheridos a ellas, de elementos del interior del Museo interactuando con textos que enunciaban los distintos conceptos de TIEMPO  anteriormente mencionados. Aquí imágenes virtuales e imágenes reales reflejadas interaccionaban en diálogo ininterrumpido con imágenes mentales enunciadas mediante textos.

Goethe as a Voyeur (interior)

Por último, la tercera gran Intervención que se situaba a lo largo de todos los espacios entre los capiteles de los veinticuatro pares de columnas que sustentan el Museo, planteaba el soporte material del Museo por el origen de la riqueza de la ciudad, que residía en las aguas termales. Estos espacios aparecían unidos por cajas transparentes de metacrilato selladas, en cuyo interior podían verse imágenes fotográficas tomadas cada hora, en una secuencia de veinticuatro horas, de la fuente emblemática de las aguas termales a través del agua procedente de dicha fuente, incluida en la caja, junto a la referencia textual relativa al TIEMPO REAL.