La instalación MUROS que presento se inició hace ya algunos meses, en mi primera visita a AVILÉS. Un largo ceremonial silencioso se ha desarrollado en el que Idea, espacio concreto de la Sala, personas,  búsqueda de elementos, imágenes, buceo a través de fragmentos sustrato de un lugar, azar, ambigüedad,  concreción, Memoria, tiempo desencadenante de procesos, Acción de crear y todo ante ese espectador, espejo múltiplee imprevisible de actividades, de sensaciones, de…

 

Esta instalación gira en torno a la idea de MUROS, de esos muros no físicos, sino aquellos que funcionan como barreras  casi infranqueables, atenazadoras invisibles, en nuestra vida diaria de seres humanos solitarios.

 

Muros de cotidianidad, muros de silencio, muros de medición, muros de vacío, muros trepadores, muros de olvido, muros de poder, muros de aislamiento, muros de muerte.

 

En la elección de cada elemento de la Instalación hay un concepto narrativo que crea dos tipos de relaciones, unas en su interior y otras hacia el resto de elementos.

 

Cada pieza de la Instalación está formada por un grupo de elementos que, en conjunto, forman una unidad autosuficiente. A su vez, cada una de ellas está entroncada con el resto como parte de un todo, tanto a nivel narrativo como espacial.

 

Hay otro tema en esta Instalación y es la existencia simultánea en la misma de “diversos MUROS”, independientes, situados en diversos puntos del espacio y de “un MURO”, síntesis visual y narrativa de todos los demás, que funciona a nivel pictórico, sin por ello ser una pintura en el sentido tradicional de la misma.

 

Hay también un SENDERO ENTRE MUROS, concreto y ambiguo, que con el paso de los días irá transformándose siguiendo un proceso natural, en parte…

 

 

Concha Jerez, 1986.