“IN QUOTIDIANITATIS MEMORIAM” (1987).Performance para Kassel; Hall K18.

IN QUOTIDIANITATIS MEMORIAM

1987

Performance / ceremonial

Hall K 18, Kassel, RFA.

La performance titulada IN QUOTIDIANITATIS MEMORIAM (A la Memoria de la cotidianidad), se realizó en 1987 en un espacio alternativo a la Documenta de Kassel llamado Hall K18. Conforma un ceremonial centrado en la COTIDIANIDAD, tanto del pasado, recogido mediante la Memoria (las ropas de sus habitantes, sus objetos); como del presente de un lugar específico ( la prensa de Kassel), a través de cuya concreción trascendemos a ese presente continuo solidificado en estratos de sedimentos.

DESCRIPCIÓN DE LA INSTALACIÓN EN LA QUE SE DESARROLLA EL CEREMONIAL:

El ceremonial parte de una estructura/ base, la de un juego de niños muy antiguo: EL INFERNÁCULO DEL AGUA, que requiere de una disposición rectangular que se pinta en el suelo.

Ésta consta de tres partes: dos laterales subdivididas en cinco restángulos y una central, sin subdividir, donde en origen se colocaría el agua que da nombre al infernáculo. El juego de niños se realiza con una piedra, que los paticipantes van empujando con el pie, saltando a la pata coja.

Esta estructura / base fudamental tenía una dimensión mínima de (10×6) m, y dentro de ella se situaban una serie de elementos que describiremos a continuación:

En cada uno de los 5+5 rectángulos laterales, media columna Kitsch de yeso y sobre de cada una de ellas, un cacharro de cocinar usado que albergaba en su interior cristales rotos con escritos ilegibles realizados con rotulador negro, además de una cuchara de madera con la palabra DIARIO escrita en oro sobre su mango.

La parte central del rectángulo quedaba integrada por ropa vieja de la gente de la ciudad de KASSEL,  – Testigos impregnados de Tiempo y Tiempo retenido en la Memoria – , y entre ellas una baraja de cartas en acetato con 40 palabras ambiguas escritas. Además, sobre la ropa y a la altura de las columnas laterales antes mencionadas, se colocaban 5 barreños de zinc en cuyo fondo se habían pegado números adhesivos dorados del 1 al 40, situándolos en la posición en la que caiga el dado. Seguidamente se introducía, en cada uno de los barreños, un cristal del tamaño de una hoja de periódico del periódico de mayor difusión de Kassel. En este cristal se habría realizado previamente una partitura visual, diferente en cada uno de los 5 barreños, a partir de la primera página de dicho periódico en el mismo día en que se llevaría a cabo el Ceremonial. Para terminar el barreño se cubría con agua hasta el borde.

Fuera del rectángulo del INFERNÁCULO DEL AGUA se situaba una silla blanca en primer término, en cuyo asiento se pintaron las letras indicativas de cada uno de los puntos cardinales (N,S,E y O) en color negro. La silla se colocaba alineada con las auténticas coordernadas del lugar donde se celebre el ceremonial, apuntando el asiento hacia el Sur.

Tras la silla, en dirección norte, se colocó un pequeño soplete de butano. Delante de la silla, en dirección Sur, se depositó una baraja de cartas españolas con palabras ambiguas escritas sobre ellas.

Finalmente, en el extremo contrario y fuera del INFERNÁCULO, se colocaron cinco atriles formando una especie de semicírculo. Uno de ellos se situó en el centro, frente al INFERNÁCULO; por su parte los otros cuatro, dos a cada lado, quedaron orientados al punto cardinal correspondiente,  indicado a su vez en el suelo.