2018 FRAGMENTOS DE COTIDIANIDAD. CentroCentro Cibeles. Madrid

FRAGMENTOS DE COTIDIANIDAD.

2018

Instalación Intermedia

CentroCentro Cibeles. Madrid

La Instalación Intermedia FRAGMENTOS DE COTIDIANIDAD parte una obra anterior de la autora titulada IN QUOTIDIANITATIS MEMORIAM (1987), que se desarrollaba en una Instalación y se concluía con una performance. Todos los elementos que integraban la Instalación eran de naturaleza doméstica (cacharros de cocina, barreños, ropa usada, cartas de baraja española, etc) y estaban ligados al imaginario y las vivencias de Concha Jerez además de su significación social, y resaltan el concepto del que parte esta Instalación:  una reflexión en torno a la cotidianidad,.

FRAGMENTOS DE COTIDIANIDAD  reflexiona sobre la soledad del individuo, desarrollada en privado y con un carácter de sistémico,  acciones que reflejan nuestra forma de actuar y que, en este caso específico, dialogan con los diversos lugares del edificio de Centro Centro, tomando éste como soporte de la obra.

Esta  Instalación parte en su construcción de un trazado sobre el suelo, con cinta aislante roja, que remite a un juego de la Rayuela denominado el Infernáculo del agua, que consta de una casilla central y cinco casillas laterales adosadas a izquierda y derecha de dicha casilla central. En cada una de las diez casillas laterales  se colocó un módulo integrado por  una barbacoa redonda con una paellera y encima, en horizontal, una pantalla plana de TV en la que se proyectaba un vídeo corto de creación, diferente en cada caso, acerca de una especie de cocinado que la autora lleva a cabo con diversos elementos aleatorios y recurrentes en el imaginario de Jerez: muñecas pseudo Barbies, una baraja de española  cartas intervenida, soldaditos de plástico, radios, …

Además, cada una de estas preparaciones estaba aderezada con cristales rotos con escritos ilegibles que la autora removía con dos cucharas de las que se usan habitualmente en la cocina. Las grabaciones de estas comidas se realizaron en diversos lugares del edificio de Centro Centro y se proyectaban de manera continuada sobre la plantilla central.

La casilla central se recubrió totalmente por ropa vieja de la autora y de personas allegadas a la misma. Dicha ropa se recubrió de harina por la autora en una acción sin público. Sobre ella se situaron cuatro barreños -de los utilizados antiguamente para lavar ropa- y se rellenaron en una acción privada por parte de Jerez, con uno de los papeles intervenidos en los recorridos mentales desde el edificio realizados por la autora con escritos ilegibles autocensurados hacia el Norte, Sur, Este y Oeste. Esta acción se realizó en la terraza del edificio, ya que estos papeles, una vez introducidos en los barreños, se quemaban.

Entremedias de la Rayuela y la proyección se situará cinco atriles,  cuatro de ellos en los que inicialmente se habrán situado los papeles vegetales con los cuatro recorridos mentales desde el edificio hacia los cuatro puntos cardinales -N, S, E, y O y que, una vez quemado los contenidos en los barreños, aparecerán vacíos en la Instalación, solo con las letras de dichas direcciones en el suelo.

El quinto atril aparecerá recubierto con el vegetal correspondiente al recorrido de la autora por el interior del edificio tras ser introducido el  sobre el que se deslizará un resumen del recorrido mental realizado por la autora desde el edificio

El resultado final era el de una Instalación Intermedia que incluía objetos  habituales en las obras de Jerez junto a vídeos de creación que registraban todo el proceso de acciones privadas que daban lugar a una concepción de conjunto.